Lo que viví mientras condenaban a mi hijo: donde la justicia se quiebra y nace otra forma de ver el mundo
Hay pausas que son necesarias en la vida. Abrir el corazón y abrazar todos los sentimientos que surgen a través del ejercicio de la escritura, contemplarlos con compasión y recibir las lecciones que nos dejan, es parte de crecer en la sabiduría del proceso. Es necesario un sentimiento limpio, una mente con ideas claras y escuchar cuando el corazón pide un respiro. Pasaron meses a los que llamaré mi sanación. Abro mi corazón para recibir la lección que este proceso nos entrega; contemplo las cicatrices que el tiempo ha dejado, como parte de mi crecimiento, y agradezco. No es fácil exponer el cuerpo a este ejercicio y por esto fue necesario el tiempo, el amor y la comprensión con la que hoy observo el camino recorrido. De pronto, me vi a mí misma juzgándome. Sentí que el mensaje que estaba enviando era victimizante, de dolor. Pensé que yo no estaba más en esa posición, e intenté minimizar lo vivido en mi cabeza, porque me enseñaron a ser fuerte y no quejarme. Aquella que escribía era un...